Por: José Bellido Nina El poemario del amigo César Belan describe a un viajante en su recorrido por tres islotes y su posterior naufragio. Salta a la vista la evocación de las distintas tradiciones y sus relaciones culturales; sin embargo, debe reconocerse que el viajante no sólo necesita atender los menesteres físicos, a veces burdas pasiones, también busca ese “algo” que anhela su espíritu. “Pobre el viajante que recorre los desiertos en busca / de desiertos y sólo encuentra calles avenidas” . También anhela recuperar. La búsqueda de la soledad, camino a la introspección atendiendo a sus cuestiones fundamentales que sólo la conciencia ayuda. Una voz de la Providencia. Que venga del cielo y trascienda en la tierra. La esfera religiosa es perenne en el texto, en cada Islote. Esas porciones de tierra que olvidaron el viejo nomos que divide y limita la una unidad política hacia la trascendencia, sin reducciones por el aquí y ahora. Evitar el mal. Por otro lado, este v...
DERECHO, POLÍTICA Y OTRAS COSAS